PERSONAL Y POCO TRANSFERIBLE
Hemos visto
casas en pijama
y, cruzando, sus barcas listas
para surcar el Pop-Art.
Hemos visto
arcos como hélices
abriendo el paso
sobre el abrigo último
de un hilillo mínimo
donde arrancó.
Hemos visto
en el embeleso de nuestra fascinación
como chapotear charcos
ya acristalizándose
para encontrar el trayecto
de nuestra infancia.